Unitats didàctiques integrades (UDI).

Ací vos deixe un magnífic article publicat al març de 2020 a la web de CEDEC (Centro Nacional de desarrollo curricular) realitzat per l’equip de “Escuela de maestros”

Toolbox, una herramienta para facilitar la coordinación curricular en un centro educativo

Mi nombre es Guillermo Negre, jefe de estudios del colegio La Milagrosa de Cullera (Valencia). Me dirijo a vosotros/as en nombre del equipo docente al cual tengo la fortuna de poder acompañar y representar.
Os mostramos el desarrollo pedagógico que hemos conseguido implementar en nuestro centro, fruto de la formación continua y la experimentación. Nuestra modesta intención es compartir ante la comunidad educativa nuestros avances por si en algún momento pudiera seros de utilidad en vuestra práctica docente.
Realmente lo que pretendemos con este artículo es poner el foco en nuestra estructura de programación, la cual nos guía en nuestra acción docente. Una estructura versátil, compacta e inclusiva; rigurosa y respetuosa con la legislación vigente. Hablamos de las Unidades Didácticas Integradas (UDI).

Unidades Didácticas Integradas (UDI)

A estas alturas muchos son los docentes que conocen las bondades de las unidades didácticas integradas y la estructura de tareas, pero si no es tu caso podemos empezar por contextualizar un poco su procedencia. Podemos decir que el modelo que rige la elaboración de unidades didácticas integradas es el Modelo Ecológico de Doyle. Este parte de la premisa de que lo que se trabaja en el aula ha de tener un beneficio y una utilidad para el alumno, y por ello el aprendizaje está orientado a la adquisición de las competencias clave (CC).
Doyle defendía que el aprendizaje en el aula tiene lugar a lo largo de un extenso período en un grupo social. Este modelo contempla una tarea final como producto socialmente relevante (ver infografía) y secuencia la consecución de esta tarea en actividades asociadas a procesos cognitivos de orden superior (Taxonomía revisada de Bloom) con un grado elevado de contextualización de los contenidos curriculares. Se hace servir de unos ejercicios asociados que tratarán de asentar dichos contenidos mediante prácticas más sencillas, asociadas a procesos cognitivos de orden inferior y con un menor grado de contextualización de los contenidos curriculares. Estos ejercicios suelen estar ligados a procesos cognitivos de nivel inferior en los que encontramos respuestas prefijadas y repetitivas donde todo el alumnado debe responder lo mismo.

En este modelo cobra especial importancia la concreción curricular marcada, donde relacionaremos de forma estricta todos los elementos curriculares y asociaremos actividades y herramientas de evaluación a los indicadores de logro propuestos extraídos de los criterios de evaluación normativos.

Elaboración de una UDI

Hace poco tiempo compartía en Twitter, con gran acogida por parte del profesorado, un hilo que trataba de sintetizar la elaboración de una UDI de forma muy breve. Estos son los puntos a los que se aludía en dicho hilo. En primer lugar, es importantísimo tener una plantilla de programación de aula en la que no se obvie: 1- Ningún elemento curricular y la relación entre ellos. Es parte importante de nuestra labor docente conocer y trabajar todos los elementos curriculares. Saber qué nos pide el decreto de nuestra comunidad y trabajar acorde a ello. Esto facilita mucho los proyectos educativos y la verticalidad de contenidos y criterios de evaluación. 2- La secuencia didáctica que has elegido para el día a día en el aula. Este punto nos marca cómo procederemos en el aula, tan importante es marcar el foco de acción curricular como especificar cómo lo vas a hacer. Además programando desde 0 tienes la posibilidad  de, conociendo las pautas que marca el diseño universal de aprendizaje, reducir las adaptaciones “a posteriori” de las programaciones. En este aspecto el abanico es tan amplio como que se puede considerar la secuencia didáctica de un libro de texto como un aprendizaje basado en proyectos, aprendizaje servicio y un largo etc… 3- Centrar la evaluación de esa unidad (las reglas del juego). Si queremos hacer a nuestro alumnado participe del proceso de enseñanza-aprendizaje deberemos empezar por marcar las reglas de juego e indicarles de dónde y cómo saldrá su calificación final.
La utilización de una plantilla de programación común para todo el centro es una de las cosas que más puede facilitar la proyección de un proyecto educativo potente y que perdure en el tiempo. La unificación de criterios en este aspecto es la base de una buena coordinación entre niveles y etapas.  Un aspecto en el que hacemos especial hincapié es en que, como marca el real decreto y los decretos curriculares de cada una de las comunidades autónomas, el elemento prescriptivo para la evaluación es el criterio de evaluación y no los contenidos. No quiere decir esto que se tengan que obviar, es más, son muy necesarios. Pero su labor es dar forma al criterio de evaluación que por su naturaleza está redactado en Verbo+Contenido+Contexto para que, de ese modo, nos aseguremos de buscar un contexto donde poder aplicar los contenidos y por tanto trabajar competencias y destrezas y no solo saberes. La verdad es que cuando intentamos trabajar estos criterios de evaluación son bastante difíciles de llevar a la práctica por lo que vale la pena utilizar los indicadores de logro/estándares evaluables (depende de la CCAA). En la Comunidad Valenciana tenemos el documento puente que nos ayuda mucho en esta labor y que puede servir como orientación para hacer una trazabilidad entre los decretos curriculares y las programaciones de aula en las demás CCAA o centros educativos.

De la UDI a la práctica

1. Ahora toca estructurar el día a día. Este modelo diferencia entre tarea-actividades-ejercicios que se explicaba unos párrafos más arriba. En esta secuencia necesitamos que interaccionen dos estructuras a la hora de programar y llevarla a la práctica. Simplemente, y por ejemplificar de forma muy simple lo que acabamos de nombrar, no sería lo mismo que yo me tuviese que estudiar una receta de cocina de forma memorística (ejercicio), que tuviese que llevar a la práctica dicha receta (actividad y o tarea). Al final se trata, cómo no, de aprender haciendo y de poner en juego los contenidos aprendidos en un contexto real. Siguiendo con las dos estructuras de una UDI, podríamos decir que la primera estructura es aquella que integra la consecución de las competencias clave mediante el trabajo por tareas (producto final que pretendemos que los alumnos consigan al finalizar la unidad didáctica), que a su vez se consigue mediante actividades y con una buena selección de ejercicios, respondiendo cada acción de aula a los elementos curriculares elegidos para tal fin. La segunda estructura es que esta tarea tiene que sustentarse en una buena práctica social, para que los aprendizajes sean significativos. En nuestra secuencia didáctica hemos utilizado diferentes familias metodológicas. Dentro de este abanico contamos con metodologías que se enmarcan dentro de Métodos Conductuales, basados en la teoría del estímulo-respuesta que nos permitirán el aprendizaje por medio de la práctica continuada y repetitiva de los aprendizajes, a través de la mecanización, simulación… Los utilizamos en el aula para trabajar la adquisición de hábitos y rutinas en la realización de ejercicios mecánicos y repetitivos. Por otro lado, utilizamos Modelo Cognitivo-Constructivo para trabajar estrategias que persiguen el aprendizaje por medio de la construcción de significados a partir de los conocimientos previos del alumnado. Este modelo lo utilizamos mayormente en la secuencia de actividades. En resumen, elegimos una tarea que secuenciamos en actividades (pasos necesarios para la consecución de la tarea que responden a procesos cognitivos de nivel superior – Bloom – en los que buscaremos una aplicabilidad práctica de los contenidos desarrollados) y a su vez trabajaremos en ejercicios para facilitar la adquisición de los mismos de forma descontextualizada y que responderán a procesos cognitivos de nivel inferior.
Dejamos a continuación un pequeño recurso que ayude a hacer esa diferenciación, en ocasiones compleja, entre ejercicios y actividades:
2. Una vez estructurada tu secuencia de actividades y dependiendo del fin de la práctica social, podemos elegir una secuencia didáctica de todas estas para rellenar las casillas de actividades. Puedes usar una o combinarlas, ya sabes.. cada maestrillo… En cuanto a las secuencias didácticas podemos encontrar desde el aprendizaje basado en proyectos a los paisajes de aprendizaje pasando por otros como el aprendizaje basado en problemas, el aprendizaje servicio o diseños para el cambio y pensamiento de diseño.
3. Perfecto, ya tenemos claros los pasos que debe seguir el alumnado, ahora toca enriquecer la secuencia con metodologías activas y participativas. Nosotros proponemos una caja de herramientas que integra rutinas de pensamiento, destrezas de pensamiento, aprendizaje cooperativo, técnicas y estrategias de aprendizaje activo, apps y pedagógicas ágiles para el emprendimiento.
4. Una vez secuenciado todo, también puedes, si tienes posibilidad, utilizar alguna app para ayudar y motivar a tu alumnado. Existen multitud de aplicaciones y  web para desarrollar contenidos curriculares y facilitar aprendizajes mediante el aprendizaje basado en juegos. Se puede implementar en tu secuencia si lo crees conveniente.
5. Llega el momento cumbre y que marca la diferencia a la hora de programar. Prioriza la evaluación formativa y recuerda: se evalúan de forma sumativa los criterios/indicadores/estándares y no un popurrí de contenidos descontextualizados. Pondremos el foco en los indicadores o criterios seleccionados en la concreción curricular y marcaremos cómo, cuándo y dónde se van a calificar. Es decir, por cada uno de los indicadores marcados, propondremos, al menos, una actividad o ejercicios donde lo calificamos, además de desarrollar una herramienta de evaluación que dote de objetividad  dicha calificación. Estas herramientas de evaluación puede ser o bien pruebas objetivas o herramientas como rúbricas, escalas de cotejo y escalas de valoración.
6. Una vez desarrollada la secuencia y la programación de aula, deberemos desarrollar los materiales necesarios para llevarlo a la práctica. Existen multitud de plataformas que nos pueden facilitar esta labor, cada cual con sus destrezas y gustos. En nuestro caso centramos nuestras creaciones en libros digitales interactivos (iBooks) donde centralizamos todo lo expuesto anteriormente y a los que pueden acceder de forma gratuita y a modo de muestra en los siguientes enlaces: Además pueden acceder a una guía de programación docente desarrollada con las directrices marcadas  en este artículo en el siguiente enlace:

Es un trabajo de claustro

En el año 2006, con la publicación de la LOE, descubrimos con entusiasmo un nuevo elemento curricular que daba respuesta a nuestra forma de entender la educación, ese nuevo elemento, cómo no, eran las competencias básicas. En ese momento iniciamos un potente itinerario formativo que nos llevó a ser centro referente COMBAS a nivel estatal. De este primer itinerario formativo, que duró alrededor de cinco cursos, aprendimos mucho, sobre todo nos hicimos dominadores del currículo y aprendimos a programar unidades didácticas integradas (UDI), es decir, a programar en base a la consecución de una tarea socialmente relevante, o lo que es lo mismo, a contextualizar el aprendizaje, a dotarle de significatividad. Pronto nos sentimos con fuerza y valentía para ser los dueños de nuestros propios procesos de enseñanza y aprendizaje y, lógicamente, los libros de texto quedaron relegados a un plano muy inferior. Un segundo itinerario lo hicimos entorno a las metodologías y la evaluación, éramos conscientes de que presentamos carencias en esta doble vertiente. Este segundo itinerario nos ocupó unos tres cursos. Cuando ya todo el centro trabajaba bajo la estructura de una UDI, el profesorado más joven propuso una introducción decidida y consciente de las nuevas tecnologías como elemento potenciador y facilitador de los aprendizajes. Nos convencimos pronto, nos formamos y, ¡adelante! Ahora estamos iniciando el itinerario formativo DUA porque entendemos que es el que da una mejor respuesta a la inclusión en nuestras aulas, elemento éste que consigue renovar nuestras pasiones docentes pese a lo complejo del asunto. Uno de los puntos más importantes, como se ha determinado en puntos anteriores, a la hora de hacer una transformación en este sentido en el centro fue la de establecer una plantilla de programación común con unos criterios claros ligados, evidentemente, al modelo UDI. Facilitamos una de las plantillas utilizadas durante el presente curso escolar. Además pedimos que, antes de hacer entrega de dichas programaciones de aula a jefatura de estudios, pasen una autoevaluación que les hará conscientes de los puntos fuertes y débiles de las mismas. El profesorado cuenta también con un apartado especialmente destinado a implementar mejoras sobre la práctica para cursos posteriores.

Qué es toolbox y cómo nos ayuda

A lo largo de estos años en los que hemos ido desarrollando UDIs en nuestro colegio, hemos ido elaborando una serie de documentos y de plantillas que nos facilitan la programación docente. Una de ellas y más importante es la plantilla de UDI a la que hemos hecho alusión anteriormente, pero además hemos ido confeccionado una serie de infografías y de materiales a los que llamamos caja de herramientas y que procuran facilitar el trabajo de los docentes. Muchas de esas plantillas y desarrollo de técnicas y estrategias las pueden encontrar en www.justkeynote.com, un portal donde tratamos de ir plasmando nuestras inquietudes docentes de manera que pueda servir a otros que realicen este mismo proceso de transformación.
Pasos para aplicarlo en un claustro e itinerarios formativos seguidos: 
Si eres un docente inquieto o formas parte de un equipo directivo al que le interesa esta forma de trabajar, podemos darte unas orientaciones para facilitar un camino que nosotros emprendimos allá por 2006. Destacamos 6 acciones formativas que a nuestro modo de ver son necesarias a la hora de emprender este camino:
  1. Currículum y programación.
  2. Evaluación.
  3. Secuencias didácticas.
  4. Técnicas y estrategias metodológicas.
  5. Inclusión de “nuevas tecnologías” que faciliten y potencien el aprendizaje competencial y la adquisición de destrezas.
  6. DUA (Diseño Universal de Aprendizaje).
Evidentemente dentro de cada uno de estos puntos se abre un amplio abanico formativo y es competencia de los equipos directivos marcar el rumbo y poner fechas para abordar cada uno de ellos.
Mejoras en los procesos de aprendizaje
Una de las claves que nos permiten seguir creciendo es la de basar las programaciones en evidencias. Es decir, probamos lo que tenemos que probar e intentamos medir el impacto sobre el aprendizaje de nuestro alumnado para, si es necesario, modificar las UDI, actividades, técnicas o estrategias que hemos utilizado. Cuando hablamos de mejoras en los procesos de enseñanza aprendizaje nos referimos a las siguientes:
  • En los alumnos: Resumir en un único artículo todas las mejoras que consideramos que se potencian con un modelo de aprendizaje competencial sería imposible, en tanto, trataremos de resumirlos en unos puntos clave que sirvan de referente para su posterior desarrollo.
    • Se atiende a criterios de evaluación normativos a los que sería imposible de atender con un aprendizaje únicamente conductista.
    • Facilita la adquisición de destrezas.
    • Facilita la autogestión del aprendizaje.
    • Enfoque del aprendizaje a las necesidades de la sociedad y el mundo laboral.
    • Mejora de las “competencias suaves o soft skills”.
    • Incremento de la motivación.
    • Enfoque hacia trabajos que impliquen la mejora de los procesos cognitivos de orden superior.
  • En los docentes:
    • Conocimiento del currículum normativo.
    • Mayor control metodológico.
    • Conciencia de la evaluación formativa como elemento de mejora continuo.
    • Mayor motivación a la hora de plantear nuevos retos a su alumnado.
Síntesis y conclusión
En estos párrafos se ha intentado sintetizar el trabajo de todo un claustro durante la última década. Un trabajo progresivo pero constante del que estamos especialmente orgullosos. A modo de conclusión podemos decir que no es proceso rápido ni del todo sencillo pero en cualquier caso no es imposible y los resultados que se observan en nuestro alumnado hace que cualquier sobreesfuerzo en este sentido merezca ampliamente la pena. Por último solo nos queda invitar y  abrir las puertas de nuestro centro a todo docente que tenga curiosidad por ver cómo se desarrolla la implementación de las UDI en el día a día de un centro educativo como vienen haciendo algunos compañeros y compañeras en los últimos cursos escolares.